sábado, 31 de diciembre de 2011

ROY HAYNES



ROY HAYNES, 17-12-2011
Llevar el ritmo con las cinco manos 

Saqué varias fotos rápidas del gran Roy Haynes y, por alguna extraña razón, la que más me gusta es ésta en que parece una máscara mortuoria. Nada más lejos de su vivacidad, pero incluso así, la mirada sardónica, cargada de párpados, le representa.
Esa noche, en Birdland, se celebraba el sesenta y dos aniversario de la inauguración del club. 
El 17 de diciembre de 1949 actuó un cuarteto de vértigo: Charlie Parker, Charles Mingus, Thelonius Monk y... Roy Haynes.

Este superviviente del ritmo sigue siendo fiel a sus citas con Birdland. En el ínterin, ha tocado con John ColtraneLester Young, Bud PowellStan GetzSarah Vaughan y Clifford Brown, Miles Davis, Chick Corea (en este enlace, el pianista entrevista a media actuación a Haynes sobre los años 40 y su relación con el mítico Bird), Andrew Hill, Dizzy Gillespie, Pat Metheny, Sonny RollinsMichel Petrucciani y no sigo por falta de aliento.

El día en que Oliveira monte una banda de jazz, sin duda contará con Haynes.

viernes, 30 de diciembre de 2011

EL PASO DOBLE DE JOHN LENNON

Tras la muerte de John Lennon, Raymond Depardon filmó un emotivo plano secuencia en Central Park, "Diez minutos de silencio por John Lennon".

Este pasado 8 de diciembre, fuimos a Central Park y descubrimos que estaba lleno de dobles de Lennon.








La imagen era escalofriante. El de la foto, sin ir más lejos, hablaba con perfecto acento cockney y se movía exactamente igual que el difunto, imitando las cadencias de su voz y sus andares.
Por un momento, pensé en el Elvis Presley de la canción de Calamaro, que se escondía en un cuarto forrado de leopardo dorado para mirar su propio funeral. Pero este Lennon no se escondía, sino que firmaba autógrafos, repartía tarjetas y se ofrecía a posar para las fotos. Un funeral extraño.
Al cabo de un rato, cada cual por su cuenta, empezaron a llegar otros dobles de John.
Antes de que el atardecer empezara a declinar, ya contábamos en el velorio con un Lennon barbudo y melenudo de estética crística, un Lennon rockero y patilludo de principios de los 60, un Lennon psicodélico, un Lennon disfrazado de Sargent Pepper y hasta con un Lennon en pijama pacifista.
Observé que, entre ellos, se miraban con recelo y procuraban ubicarse en extremos opuestos del círculo de "Strawberry fields". 
Era evidente que evitaban compartir el mismo espacio.
Como soy un obseso, recordé una vez más el cuadro "Las edades y la muerte".
Al cabo de un rato, todos nos encogimos un poco más si cabe. Acababa de llegar al parque un Lennon de mediana edad, aunque el pelo corto, las gafas oscuras y la camiseta blanca bajo el abrigo  le rejuvenecían. Sonreía y no miraba a unos y a otros con curiosidad genuina. Parecía feliz. 
Unos y otros desviamos la mirada y tratamos de disimular la cara de pena. 
Este Lennon acababa de cumplir cuarenta años, y nadie quiso fotografiarse cerca suyo. 
Por si acaso. 


SOBRE LOS PASOS DOBLES (2)

Minutos publicitarios

Fin de año, redención o Apocalipsis. 
¡Listas! 
Descubrimos a varios desconocidos, conocidos y hasta algunos amigos que nombran a "Los pasos dobles" entre sus películas favoritas del año.

  1. Jordi Costa encabeza su ranking del año con "Los pasos dobles" en El Punt Avui. ‘Los pasos dobles', d'Isaki Lacuesta Una polèmica Petxina d'Or que era, al mateix temps, l'afirmació de la maduresa expressiva d'un dels nostres cineastes més sorprenents. La mutació d'un biopic de François Augieràs (pintor, escriptor, enigma) en aventura transgenèrica sobre la comunió (i transformació) en l'Altre i el naixement de les llegendes.
  2. Sergi Sánchez, en el blog Estado crítico, incluye "Los pasos dobles" entre sus cinco películas favoritas del año: Los pasos dobles, de Isaki Lacuesta. La única película española que le habría gustado filmar a Jean Rouch. Bajo el influjo de la fabulación africana, la pintura de Miquel Barceló se convierte en el registro físico de un territorio mítico, el de otro artista que imaginó un continente que se explicaba a sí mismo con las texturas del aire, la tierra, el agua y el fuego".
  3. Lluís Bonet Mújica, el crítico de La Vanguardia, escoge "Los pasos dobles" como su película favorita del cine español en 2011: "Otro tour de force de un cineasta jamás estancado en la repetición y siempre cruzando la difícil frontera creativa"
  4. Los críticos de El Cultural de El Mundo colocan hoy "Los pasos dobles" en su segundo lugar del cine español de 2011, por debajo de "La piel que habito", de Pedro Almodóvar.
  5. Los críticos de El Periódico incluyen "Los pasos dobles" en su top ten, y además se acuerdan de Borja Cobeaga: "8-  'LOS PASOS DOBLES'.  Isaki Lacuesta increpa [espero que aquí quisieran decir "interpela", o tendré que asumir definitivamente que todos mis espectadores han de ser masoquistas ] l'espectador, reclamant la seva participació activa per armar un puzle d'històries, sensacions, manifestos i imatges, i per portar a ­terme una investigació poètica sobre el pas el temps, les arrels culturals, el sentit de l'art i l'ànima d'Àfrica".
  6. Carlos Mir incluye entre sus cinco favoritas "Los pasos dobles" y "La noche que no acaba". 
  7. Y en Italia, en Paperblog, se acuerdan de "Los pasos dobles" y la votan en muy buena compañía.

Bonus track: una entrevista neoyorquina con el muy amable James van Maanen.




Por supuesto, comprenderé que esta entrada pueda ser vista como la decadencia definitiva de "La crítica espectacular".

Gracias a todos ellos por animarnos a seguir trabajando.

jueves, 29 de diciembre de 2011

TODOS VÓS SODES CAPITÁNS

JUGAR Y TRABAJAR


“Todos vós sodes capitáns” debería proyectarse en la plaza Cataluña. Es una película intensa, divertida, cargada de imágenes bellas, de ideas, intenciones y propuestas constructivas. Por si esto fuera poco, también podríamos describirla como una película política en el sentido menos evidente del término, como si Laxe se hubiera sentido interpelado por aquellas frases de Godard que bien podrían servir de epígrafe a esta opera prima: “Para filmar de una manera políticamente justa, hay que juntarse con personas que uno considere políticamente justas. Y ponerse a su servicio. Aprender y enseñarles al mismo tiempo. Abandonar la noción de autor tal y como era”.

El punto de partida de Todos vós sodes capitáns” fue una serie de talleres que Laxe impartió en Tánger para enseñar a hacer cine a los chicos descamisados de la ciudad, siguiendo los métodos educativos que desarrolló Alain Bergala en Francia. Y justamente, el filme empieza con una recreación de aquellas sesiones de aprendizaje, en las que los niños ensayan viñetas de ficción por las calles y, puestos  a invertir los roles habituales, persiguen a los turistas que no saben con qué cara afrontar el acoso de esos pequeños paparazzis armados con cámaras de 16 mm.




Lo que Laxe coloca en primer término en estas secuencias es la idea del cine entendido como un oficio, como un conocimiento que puede transmitirse mediante un aprendizaje atento. Y en este gesto radica, a mi entender, lo más valioso y subversivo de la película. Porque cuando los medios de comunicación y las propias instituciones cinematográficas se limitan a propagar la imagen de los profesionales en las consabidas alfombras rojas, con tenderetes para el photo-call y los armanis con la etiqueta por fuera, no está nunca de más transmitir a la sociedad que el cine es también una artesanía que pasa por la destreza manual, y que de nada sirve tener la idea más inspirada o la campaña de promoción más sugerente si no cuentas con esos artesanos especializados que son un foquista bien entrenado o un sonidista solvente.
            Por eso, no es raro que en los primeros compases, el filme se sitúe deliberadamente en la estela de Panahi y Kiarostami, así como de las experiencias de Rouch (hay una escena en que los niños le preguntan al cineasta: “¿cuándo nos contarás de qué va tu película?”, igual que en “La pyramide humaine”). Y Laxe tampoco es ajeno a las lecciones de Rosselini, en cuya forma de filmar al niño y el soldado negro que protagonizan uno de los episodios de “Paisà” nos tienta ver el origen de toda una estirpe de películas en las que el cineasta delega en un niño-actor la misión de dirigir las escenas desde dentro del encuadre.
Pero la personalidad que empieza a intuirse en el cine de Laxe no depende de estas afinidades con sus maestros. Lo más llamativo en los primeros pasos de este cineasta es cómo su impulso utópico, romántico, se entrevera con algo aún más sorprendente: una fina  capacidad de análisis que le permite anticiparse a las críticas más previsibles que algunos pudieran hacer sobre sus métodos de filmación y colaboración con los muchachos marroquíes.
Y es que antes de que nadie se lance a acusar al film de “bienintencionado”, “narcisista”, “eurocentrista” o “colonialista”, la película introduce su propio cuestionamiento, una reflexión sobre las contradicciones y dificultades que implica rodar a los demás, y sobre las nada evidentes relaciones éticas y económicas del cine con la gente que se encuentra a su paso: como esos mendigos que cruzan frente a la cámara, no ya para solicitar que ésta cuente y denuncie las condiciones en que viven, como cabría esperar de algún cineasta social a la vieja usanza, sino para algo mucho más inmediato y práctico, pedir dinero a cambio de trabajar en la película o de ser filmados: al fin y al cabo, ya nadie, ni en el poblado más remoto, tiene miedo de que las cámaras le roben su alma, sino más bien de que le usurpen sus derechos de imagen.
Así, la verdadera trama argumental de la película pasa por ver cómo ésta avanza acorralándose a sí misma, poniéndose una y otra vez contra las cuerdas. Y lo más estimulante es descubrir cómo Laxe encuentra una y otra vez la forma de dar otra vuelta de tuerca a la película, de sostenerla bajo un nuevo aspecto, ya casi convertida en una serie de muñecas rusas con distintas variaciones sobre los mismos temas, cuestiones que son extrapolables a cualquier otro oficio y contexto: ¿cómo podemos aprender y enseñar a filmar?, ¿cómo acercarnos a los que antes nos eran extraños y trabajar con ellos realmente en equipo?
Entre el trabajo riguroso y el juego, entre la disciplina y la subversión, “Todos vós sodes capitáns” es una estupenda película política: porque no se limita a guardar turno en la cola de las quejas, sino que una y otra vez sigue lanzando propuestas y alternativas, aprendiendo y enseñando al mismo tiempo. Si alguien buscaba un modelo de política constructiva, de cine constructivo, aquí lo tiene. Bienvenido sea. 


Publicado en Culturas (La Vanguardia), 8- 6- 2011




PS: Como suele suceder, en mi lucha contra el número de caracteres, el artículo se me quedó corto. Por eso, no escribí lo suficiente sobre el juego, que a fin de cuentas, prima en la película por encima del trabajo. Y al concentrarme en señalar la indudable inteligencia del filme, pasé por alto una cualidad que no acostumbra a acompañar a aquélla, y que Laxe consigue compaginar: el instinto. Hace poco, Gonzalo de Lucas me decía que los logros de Laxe son propios de un cineasta instintivo, y seguramente tenía razón. Así, entre el saber y el impulso, Laxe va encontrado sus propias formas de belleza. Me cuentan, por cierto, que Oliver ya anda metido en su siguiente largometraje. Lo esperamos. 

martes, 27 de diciembre de 2011

DE S.SEGURA A J.MEKAS

LA VIDA EN NEW YORK:
 DE SANTIAGO SEGURA A JONAS MEKAS



Pura estadística: el hecho es que, entre los dos (Torrente vs Cravan), atesoramos varios montones de millones de espectadores. Un dato indiscutible. 




En el Anthology Fim Archives, con Guerín y Mekas.
La biblioteca del Archives es un escondrijo paradisíaco para los ácaros y los cinéfilos, parientes cercanos. Los libros y las revistas desbordan las mesas y se amontonan hasta eclipsar las lámparas de pie. Los carteles originales de artistas de primera fila asoman tras las carpetas. Y en un rincón, unos archivadores de cartón que nadie ha abordado aún de modo exhaustivo, guardan la correspondencia inédita que Mekas ha intercambiado a lo largo de décadas con cientos de cineastas: Snow, Anger, Brakhage, Jodorowski... 


Para los lectores prejuiciosos: sí, ambas fotos fueron sacadas en Nueva York, después de cenar, en dos noches consecutivas. Conviene preguntarse urgentemente si existirá algún tipo de relación entre el estilo cinematográfico y el tipo de sombrero, o si es que solo hacía frío.



lunes, 26 de diciembre de 2011

LA LISTA DEL CINE 2011



- Nader y Simin, una separación (Ashgar Farhadi)
- La piel que habito (Pedro Almodóvar)
- La cueva de los sueños olvidados (Werner Herzog)
- Un amour de jeunesse (Mia Hansen-Love)
- Fausto (Aleksandr Sokurov)
- El Havre (Aki Kaurismäki)
- Cisne Negro (Darren Aronofsky)
- Misterios de Lisboa (Raul Ruiz)
- Pina (Wim Wenders)
- Todos vos sodes capitans (Oliver Laxe)
- El Niño de la Bicicleta (Jean Pierre y Luc Dardenne)

Estas son las películas que hoy recuerdo. Mañana mismo, la lista sería otra.
Podría escribir algo más al respecto, pero, por suerte, ya lo ha hecho Jonás Trueba: Pensar/ Clasificar (el cine de 2011).


viernes, 16 de diciembre de 2011

LOS TELEPÁTICOS

COMING SOON!







¡LOS TELEPÁTICOS!

Una serie de humor con Albert Pla & Iván Telefúnkez.
Dirigida por Isaki Lacuesta.
En eso estamos ahora mismo, escribiendo los guiones...

Próximamente, en el interior de sus mentes. 



martes, 13 de diciembre de 2011

MONICA MARISTAIN



MONICA MARISTAIN, MÉXICO DF, 3-8-2011
DRINKING THELONIUS

Periodista de verdad. 
Tuvo la mala suerte de hacer la última entrevista a Roberto Bolaño, y el talento suficiente para no ser recordada por ello.
Si la pecera de la foto fuera suya, estaría vacía. Seguro que los pececitos habrían sido zampados por sus perros o su gato, negro, todo hay que decirlo, porque una escritora rioplatense que sobrevive en el México actual, a pocas cuadras de la Virgen de Guadalupe, por fuerza ha de tener una relación  ambivalente con las supersticiones. De paso, eso me permite publicar su foto en un martes y 13; sobre todo porque, en America, ahora mismo es lunes 12.
Fundó una revista de rock, ha publicado varios libros sobre fútbol y uno de poemas.
No sabe en qué estanterías guarda los libros y advierte que, si se los robas, nunca se dará cuenta, como invitando a que te los lleves.
Está convencida de que Calamaro existe.
¿Se puede pedir más en esta vida?

sábado, 10 de diciembre de 2011

ENIGMA MUSICAL

LA MÚSICA ENIGMÁTICA

A mediados de los años 20 del siglo pasado, el arte de la criptografía experimentó un desarrollo sin parangón desde las técnicas inventadas por el polifacético Leon Battista Alberti en el siglo XV y Giovanni Batista Belaso en el XVI.
Aquellas innovaciones mecánicas y conceptuales propias de los felices 20 conducirían a la creación de la máquina Enigma, adoptada por los  militares nazis a partir 1930. Es sabido que, durante la Segunda Guerra Mundial, mientras los soldados rasos se despanzurraban en las cunetas, las batallas realmente decisivas se libraban en los campus y laboratorios, en una guerra a distancia entre los científicos germanos y los más brillantes estudiantes británicos. Estos últimos, educados en las matemáticas, las partidas de ajedrez y el cálculo aplicado al póker, no tardaron en descifrar el funcionamiento de Enigma. Pese a ello, la máquina Enigma sigue gozando de una espléndida reputación, basada seguramente en el acierto comercial, tan cinematográfico, de su nombre, más que en su eficacia bélica.
Pero el poder criptográfico de Enigma es lo que menos nos importa en este artículo.
Las preguntas que en esta ocasión consideramos oportunas son: ¿cómo suena Enigma? ¿Qué cualidades musicales nos ofrece? ¿Es un instrumento lo suficientemente versátil para un concierto?

Las respuestas, mucho me temo, no son demasiado esperanzadoras. Nos cuesta ver, más allá del eco de sus siniestras connotaciones, qué novedades musicales aportaría la máquina Enigma con respecto a las máquinas de escribir convencionales que Erik Satie incluyó en sus partituras en los años 10, o las que inspiraron a Leroy Anderson la composición de “Máquina de escribir” (1950), versionada por Jerry Lewis en uno de sus sketchs más conocidos.
El teclado de Enigma es muy rígido. Su maquinaría, construida alrededor de tres ranuras donde deben introducirse otros tantos rotores (cada uno de los cuales se encaja de tal modo que su correspondiente contacto de salida debe empalmarse con el control de entrada del siguiente rotor), es poco dúctil, e imposibilita los cambios de ritmo por parte del intérprete. La intensidad del sonido tampoco admite grandes posibilidades de modulación, y queda supeditada al ruido que se desprenda del impacto del dedo contra la tecla, puesto que los rotores tienden a igualar a partir de ahí los volúmenes en el interior de la máquina, cuya caja de resonancia es apagada. Así, pensamos que Enigma solo tiene utilidad para los músicos que estén interesados en la estética nazi, la criptografía o el serialismo. Acaso sus posibilidades como base percutiva, aplicada a la  construcción de ritmos repetitivos, hubieran podido servir al Stockhausen de la primera época, cuando se reveló como compositor de secuencias. Pero, por desgracia, esto ocurrió justo durante los mismos años en los que, por razones evidentes, no era recomendable que un músico nacido en Colonia usara un instrumento bélico alemán.
Por contra, encontramos una buena alternativa sonora a Enigma en otro ingenio jeroglífico anterior, la primera máquina de cifrado rotario que Edward Hebern patentó en los Estados Unidos.
Durante la Segunda Guerra Mundial, ésta fue considerada como mucho más fácil de descifrar que Enigma y el gobierno de los Estados Unidos la rechazó de plano. Hebern llegó a ser acusado de fraude y perdió buena parte de su fortuna durante los procesos.
Sin embargo, analizada desde la perspectiva musical, el sonido de esta máquina eléctrica se nos revela mucho más interesante que el de Enigma. No creemos casual que la patente de Hebern (1919) sea contemporánea del Rumorarmonio, el insólito instrumento musical inventado por Luigi Russolo (1921).
El espectro tonal de la Hebern es mucho más amplio, su teclado es más ligero y fácil de usar, permitiendo en consecuencia los cambios de ritmo; la anchura de las teclas, así como su reverberación contra el metal cobrizo de su revestimiento, dan pie a armonías más ricas.
El diseño de la Hebern es, además, muy atractivo, con sus placas doradas en las cubiertas y los rotores plateados que tanto nos recuerdan a los Cabo San Roque.
Hebern murió sin haber podido superar la frustración que le causó el fracaso militar de su máquina. Sin embargo, su fallecimiento, en 1951, coincidió con la creación del primer estudio de música electroacústica por parte de Pierre Schaeffer, Pierre Henry y el ingeniero Jacques Poullin.
Para entonces, Enigma ya había sido derrotada en todos los frentes.
Las innovaciones musicales de Russolo, Schaeffer y compañía aún tardarían años en calar, y Hebern fue despedido en su funeral con un tristísimo y tradicional solo de trompeta.


(Segundo avance de mi artículo para el próximo número de la revista MARABUNTA)

viernes, 9 de diciembre de 2011

jueves, 8 de diciembre de 2011

KORE EDA

Recuerdos de Donosti 2011 (y 2)


Sí, ya sé que parece un anuncio de Benetton, de la época del United Colors.
Pero es que el equipo de "Los pasos dobles" (ahí me acompañan Amon, Luisa, Isa y Amassagou) no quisimos dejar de fotografiarnos con el maestro Kore-eda antes de la gala de clausura de Donosti.

La primera vez que escuchamos hablar de él fue en Cádiz, durante la preproducción de "La leyenda del tiempo". Buscábamos entonces un traductor del japonés al gaditano, profesión meritoria, curiosamente escasa, y, en un bar, dónde si no, encontramos un cartel en el que una japonesa se ofrecía como profesora. 
Llamamos. Era Misa: un regalo del cielo. 
En seguida descubrimos que a Misa le gustaba pedir "moscatelitos" con acento de la Viña y que era adorable. Pero nuestra gran sorpresa (y la suya) llegó cuando le dijimos que queríamos contratarla para una película. 


Porque, en Japón, casualidades de la vida,  Misa trabajaba como ayudante de cámara. 
Entonces nos dijo (esto era a mediados de 2004) que acababa de rodar una película con un director amigo suyo, cuyo nombre fuimos incapaces de retener. 
Y durante todo el rodaje de "La leyenda", a medida que Misa descubría nuestra forma de trabajar, nos fue explicando que la película que habían hecho en Japón también la protagonizaban niños, y que a su colega le gustaba trabajar de modo parecido, mezclando el guión con la improvisación.




Unos meses después, aquella película japonesa se estrenó en España y supimos que el dichoso amigo se llamaba Hirokazu Kore-eda y que tenía un talento enorme. La película, "Dare mo shiranai", se iba a popularizar en todo el mundo como "Nobody knows".
Koreeda ya era entonces un cineasta soberbio, y con los años no ha hecho más que corroborarlo.
Misa y Kore-eda se habían conocido cuando la primera era una niña, y el cineasta filmaba en su colegio el documental "Lessons from a calf" (1991), en el que retrató cómo los estudiantes de primaria alimentaban a una vaca llamada Lola. Misa era una de las niñas filmadas, y así empezó su larga amistad que, a la larga, sería también colaboración profesional.



En marzo de 2007, nos encontramos por primera vez con Kore-eda en el festival de Las Palmas, que le dedicaba una retrospectiva completa. Allí descubrimos una joya tan inquietante como "Without memory" (1996) y la maravillosa "After life" (1998). 
Nos sacamos una foto juntos y se la mandamos a Misa, que por entonces ya había regresado a Japón.
Pero ahora no colgaré esa foto, sino otra mucho mejor: segundos después, Domènec Font se añadió a la sesión de fotos, abrazando y palmeando las espaldas de Kore-eda, que encajó la sobredosis de cariño sin saber qué cara poner. 


Tras el flash, Domènec remató con una de sus salidas inconfundibles:
"Y lo mejor de esta foto es que, como son todos iguales, ¡podré enseñarla y decir que estoy con Hou Hsiao Hsien, con Jia Zhang Ke, con Wong Kar Wai...!".
Echamos de menos a Domènec Font y sus bigotes trepidantes.

En cuanto a Kore-eda, en Donosti tuve tiempo de decirle que ahora utilizo sus películas en las clases de cine de la universidad y que, algún día, cuando me esté muriendo, mi plan es hacer un remake de "After life". A modo de testamento




miércoles, 7 de diciembre de 2011

EL MODELO, y 2 (Miquel Barceló)


Contraplano amateur de dos sesiones de posado con Miquel Barceló.
Técnica: lejía sobre tela negra. 


París, abril 2011.















Mallorca, septiembre 2011.









La lejía tarda unas cuantas horas en surtir todo el efecto, como si se tratara de un revelado fotográfico.
La aparición, o no, de distintos colores, depende del tipo de tela sobre el que se pinta, igual que sucede con las camisetas hippis. La elección de la tela, así como prever cómo actuará la lejía, controlar la intensidad de sus efectos para "iluminar" el cuadro y suscitar la sensación de volumen, forman parte esencial del juego pictórico de Barceló en sus nuevas series de retratos. 




martes, 6 de diciembre de 2011

PASOS DOBLES EN EL NEW YORK TIMES

En el New York Times del lunes 5 de diciembre dedican dos páginas a "El cuaderno de barro" y "Los pasos dobles", las dos películas que rodamos en África con Miquel Barceló.
El artículo de Raphael Minder puede leerse aquí.

Y en el diario Ara lo resumen así.


_________________________________________________________

A todo eso, durante este mes de diciembre, en New York podrán verse mis siguientes películas:

1- En ANTHOLOGY FILM ARCHIVES

11 de diciembre. "Microscopías" y "Las Variaciones Marker"
12 de diciembre. "La leyenda del tiempo", con Q&A

Dentro del ciclo THE FORGOTTEN SPANISH NON-FICTION CINEMA AND ITS RENEWAL, en el que se proyectarán películas de muchos compadres y cineastas admirados. 
Comisariado por Garbiñe Ortega y Gonzalo de Pedro. Pograma completo 


2- En SPANISH CINEMA NOW (Lincoln Center)

15 y 20 de diciembre. "Los pasos dobles"


3- En (S) MOVIES CONTEMPORARY SPANISH CINEMA (Instuto Cervantes)

13 de diciembre. "El cuaderno de barro".
Presentación a cargo de Linda C. Ehrlich
Coloquio posterior con Ramin Bahrani.
Programa completo

domingo, 4 de diciembre de 2011

EL MODELO, 1 (Óscar F. Orengo)

Una entrevista de verdad

Javier Rebollo y Jonás Trueba entrevistan al fotógrafo Óscar Fernández Orengo: los primeros preguntan y escuchan; el entrevistado escucha y responde. Cosa rara. Una entrevista suele ser el trabajo que hace uno y cobra otro: aquí trabajan todos y sospecho que no cobra ninguno.
Da gusto escucharles hablar sobre fotografía y cine, locura, retratos mortuorios, rodajes, las almas, la espontaneidad y la puesta en escena, los actores, los figurantes, los desconocidos que somos nosotros, el cariño y la felicidad.
Al final, hablan sobre Will More, a quien Óscar retrató como doble de Iván Zulueta.
Y me hacen recordar el día que murió Zulueta. Era diciembre y nosotros estábamos en el País Dogón, con Óscar. Mientras cenábamos, conté al equipo la mala noticia. Amassagou me preguntó si el muerto era una persona importante para nosotros. Le dijimos que sí: aunque nunca le habíamos conocido en persona, era alguien muy querido. Entonces, Amassagou se puso en pie, nos invitó a hacer lo mismo, y dedicamos, junto a los dogones, varios minutos de silencio a la memoria de Iván Zulueta.


El modelo (1)


Contraplano amateur de una sesión con Óscar Fernández Orengo























OSCAR FERNÁNDEZ ORENGO, GIRONA, 23-5-2011 
El ojo que te mira

sábado, 3 de diciembre de 2011

DONOSTI CHANANTE

Recuerdos del festival de Donosti 2011 (1)




En un cine donostiarra nos encontramos con los extraordinarios Coconut, ex-chanantes, ex-muchachada.
Les rendimos pleitesía.
Ya lo ven: todo es empezar estudiando bellas artes para acabar haciendo reír en la tele, o en el caso de Miquel, en los cines y por mi culpa, mi grandísima culpa.
A lo mejor es que Miquel Noguera tenía razón cuando dijo que la ventaja de actuar en los museos es que el nivel de exigencia es muy bajo
El caso es que, entre piropos y homenajes, no pude evitar decir a los extraordinarios Coconut que me parecía fatal que existiera un Antonio López chanante entre sus testimonios, y que aún no hubieran parodiado a Barceló, con lo fácil que es, y hablo por experiencia.
Así que conversaron largo y tendido con Miquel y, después de arduas negociaciones, prometieron que lo harían.
Y hoy, por fin, aquí y en exclusiva, les podemos mostrar una primera foto [ver arriba] del increíble trabajo de caracterización realizado para un próximo episodio de Museo Coconut: de izquierda a derecha, podemos ver a Raúl Cimas, a Carlos Areces, a Ernesto Sevilla caracterizado como la productora Luisa Matienzo y al camaleónico Joaquín Reyes metamorfoseado, oh sí, en Miquel Barceló.
Si es que lo han vuelto a clavar.
Ah, y el que se parece a mí -a la izquierda de la foto- creo que es Faemino.
No se lo pierdan.