viernes, 11 de noviembre de 2011

YO ERA UN TONTO







“¿Estarías dispuesto a firmar [sic] la pipa de la paz con Isaki Lacuesta delante de testigos?

Desde pequeño mi madre me suplicaba que no fuera despreciativo con los demás. Que eso no era cristiano y que lo mejor de las personas era la compasión. No he podido hacerle caso. Mi nivel de desprecio hacia mucha gente es inevitable. Incluidos personajes poderosos que han intentado hacerme daño, que no lo tenían difícil para destruirme. Comprenderá que no pueda dedicar mi tiempo a los pringados, mediocres, pseudoartistas, farsantes progresistas, calumniadores, mala gente que va apestando la tierra en palabras de Antonio Machado. Para que haya guerra tiene que haber dos. Ese difamador fulano no conseguirá que Boyero le ayude a vender una entrada de su engendro”.
                                                               
          EL PAÍS, 10.11.2011