El bigote le daba un cierto aire a Vincent Price cuando te guiaba por su casa de Torroella de Fluvià, repleta de juguetes, maquinarias mágicas, marionetas orientales y sombras chinas.
Había que andar con mucho cuidado y con los codos pegados al cuerpo para no derribar ningún objeto.
El imprescindible Museu del Cinema aún no se había inaugurado y todas las maravillas adquiridas a lo largo de las décadas estaban desperdigadas por la estancia, al albur del único orden que les otorgaba la memoria de Mallol y el estimulante capricho de sus asociaciones de ideas: fabuloso cicerone del museo de su propia casa.
Mallol podía mostrarte cámaras originales de los Lumière, dibujos de Méliès, zoótropos extraños, linternas singulares, y conseguir que al salir de Torroella, recordaras mejor que nada el destartalado proyector de cine que se había construido él mismo de muchacho, con piñones de bici y pedazos de madera.
Ahora mismo recuerdo a cineastas que, antes de empezar a dirigir, fueron payasos, vaqueros en el Far West, periodistas, teatreros, futbolistas, trapecistas, proxenetas, cantantes, literatos.
Pero no recuerdo a ningún otro que, como Tomás Mallol, fuera taxista y cineasta.
Hace dieciocho años, me contó cómo aprendió a pensar el cine desde el volante del taxi:
Enlaces al artículo en la hemeroteca del CRDI:
- segunda pàgina
TOMÀS MALLOL, CINEASTA:
(enlace al canal de sus filmes en el Museu del Cinema)
- "Instante" (1967, 8 minutos)
- "Negre i vermell" (1973, 16 minuts)
El pasado mes de noviembre, el programa "De museus" de RTVE, dirigido por Montse Cuní, emitió un monográfico dedicado a Mallol y al Museu del Cinema, y me pidieron que les acompañara.
Creo que era la cuarta o quinta vez que me presentaban a Mallol y, como en todas las ocasiones anteriores, repetimos el ritual de saludarnos como si fuera la primera. Está claro que no merece la pena tratar de colarse en una memoria habitada por Méliès.
Pueden ver el reportaje completo aquí.
El Museo de Mallol es importantísimo para la pedagogía de niños y adultos, el placer y la magia; la única pega que podemos ponerle es que ha eclipsado el hermoso trabajo como cineasta de su fundador.
Entre 1956 y 1977, Mallol realizó más de treinta películas en S8 y 16 m, concentradas en plasmar impresiones de la vida cotidiana de la época, que a sus ojos eran alegorías del instante efímero, del paso entre la vida y la muerte que es intrínseco al cinematógrafo.
Lluís Valentí describe el cine de Mallol en este artículo.
Lluís Valentí describe el cine de Mallol en este artículo.
TOMÀS MALLOL, CINEASTA:
(enlace al canal de sus filmes en el Museu del Cinema)
- "Instante" (1967, 8 minutos)
- "Negre i vermell" (1973, 16 minuts)
"Daguerre i jo" Tomàs Mallol (1969, 17 minutos)
"Poca cosa sabem", Tomàs Mallol (1972, 10 minutos)
"Diálogo con el taxímetro", Tomàs Mallol (1959, 5 minutos)
"Sempre", Tomàs Mallol (1970, 5 minutos)
"Caracol" Tomàs Mallol (1963, 20 minutos)









